El perfume, los olores y el amor siempre han ido asociados en todas las culturas. A menudo, hoy en día, nos privamos de estos placeres para el cuerpo y para el espíritu.
Aplique en pequeñas cantidades en el pelo, los labios, el cuello e incluso los pies. Antiguamente se acostumbraba perfumar distintas partes del cuerpo con distintos aromas: rosa para los pezones y neroli para el vello púbico, aplicado con un cepillo. El neroli es sumamente costoso y puede reemplazarse con patchouli. Para el hombre la esencia más apropiada es el sándalo, aplicado en el cuello, vello púbico y axilar, muslos, manos y pies.
Suspenda las esencias en 30 ml. de aceite de oliva o jojoba. Entibiar el aceite antes del masaje, utilizar suficiente cantidad como para que las manos se deslicen suavemente. Respire tranquila y profundamente mientras se aplica el masaje, vaciar la mente de pensamientos y muy especialmente de la idea de estar haciéndolo bien o mal, deje que simplemente las manos fluyan. Tener a mano algunas toallitas de papel para limpiar el exceso de aceite una vez concluido el masaje.
Valen las mismas indicaciones que para el masaje sensual, aunque aquí se puede pasar a ejercer una presión mayor. También es válido utilizar otras partes del cuerpo, distintas de las manos, para el masaje.
Agregue al agua de la bañera.
Utilizar en hornillos o en cualquiera de las otras formas recomendadas.